
En un local de servicio con mucho tráfico, no hay tiempo para utilizar un sistema de calentamiento que seque las proteínas o haga que los bordes crujientes se vuelvan húmedos. El calor convectivo tradicional puede ser demasiado intenso para mantener la temperatura adecuada de los alimentos, y los elementos de calefacción de baja potencia generan zonas frías que pueden comprometer la seguridad alimentaria. Por eso, hemos diseñado nuestro sistema de calentamiento por infrarrojos para resolver exactamente este problema.
Lo importante desde el punto de vista técnico
El corazón del sistema es un elemento de calor por infrarrojos de onda corta, combinado con un ventilador de baja velocidad. Este sistema permite elevar rápidamente la temperatura de los alimentos: en solo 60–90 segundos desde el inicio del proceso de calentamiento. Al mismo tiempo, el ventilador asegura una distribución uniforme del calor en toda la superficie del alimento. De esta manera, se puede mantener una temperatura constante entre 60–85°C, lo que permite que las salsas mantengan su textura brillante y que los panes conserven su corteza crujiente. En la práctica, el calor por infrarrojos actúa sobre la superficie sin cocinar el interior del alimento, mientras que la acción convectiva evita que se formen diferencias de temperatura en toda la superficie del alimento.
Por qué este sistema funciona en la realidad
Es ideal para mantener la temperatura adecuada de los alimentos en pizzerías, panaderías y otros locales donde se preparan platos. En las áreas donde se recogen pizzas, el calor cercano a la piedra de cocción mantiene el fondo crujiente, mientras que el queso permanece derretido. En las panaderías, los rollos y croissants mantienen su estructura original, sin volverse demasiado duros. Además, la recuperación de la temperatura es más rápida después de un aumento repentino en el volumen de pedidos, lo que reduce el tiempo entre los pedidos y mantiene constantes los tiempos de preparación. El consumo de energía disminuye, ya que el elemento de calefacción se activa solo cuando es necesario, y la cámara se estabiliza mejor, evitando excesos de temperatura.
Algunas notas prácticas
Los calentadores por infrarrojos responden rápidamente, pero es necesario dejar suficiente espacio entre ellos y las superficies de los alimentos para evitar puntos calientes localizados. La instalación es sencilla en la mayoría de los sistemas de convección, pero es importante verificar la tensión eléctrica y las dimensiones del elemento de calefacción según el modelo del horno. La potencia del elemento debe adaptarse al tamaño del horno: los elementos de menor potencia no son eficaces para hornear grandes cantidades de alimentos, mientras que los de mayor potencia pueden causar temperaturas excesivas si la respuesta del termostato es lenta.