
Deje de perder dinero cada vez que baja la temperatura
Seamos honestos: comer al aire libre es como arriesgarse. En cuanto hace frío, su zona de comedor exterior comienza a perder dinero.
La mayoría de las personas intentan usar calefactores de aire forzado, pero en un cenador eso es un desperdicio de energía. El calor simplemente se dispersa en el aire antes de que sus clientes puedan sentirlo.
Por eso usamos calefactores de ondas infrarrojas de 1500W. En lugar de tratar de calentar todo el espacio exterior (lo cual es imposible), estos dispositivos envían calor directamente hacia los clientes y sus sillas. Es como estar bajo el sol en un día de invierno.
Configuración adecuada
1500W es la potencia ideal. Es lo suficientemente potente para funcionar bien, pero no sobrecargará los circuitos eléctricos en una instalación comercial estándar.
Dado que las ondas infrarrojas viajan en línea recta, en realidad se crean “zonas de calor”. Pero hay que tener cuidado con la altura en la que se colocan los calefactores. Si están demasiado altos, el calor desaparecerá. Si están demasiado bajos, los clientes sentirán como si tuvieran la cabeza dentro de un horno.
Hemos descubierto que una altura de 2.5 a 3 metros es la ideal.
Calor rápido y pisos limpios
Estos calefactores utilizan elementos de cuarzo, lo que significa que se calientan casi instantáneamente. No hay necesidad de esperar a que se encienda el dispositivo.
Esto representa un gran ahorro en la factura de electricidad. Solo necesita encender el dispositivo cuando haya alguien sentado en esa mesa.
Además, como están fijados al techo, los camareros no tropezarán con los cables ni tendrán que esquivar los calefactores mientras llevan las bandejas. También utilizamos una capa protectora resistente para evitar que la humedad o la suciedad exterior dañen el aspecto del producto.
Conclusión
Cuando puede mantener una mesa a una temperatura cómoda de 20-22°C, la gente se queda más tiempo allí. Piden bebidas adicionales o postres que no tenían intención de pedir. Su zona de comedor exterior se convierte así en una fuente constante de ingresos, independientemente del clima.
Un consejo: las ondas infrarrojas son precisas. Si alguien está sentado justo debajo del calentador, se quemará. Si se mueve dos metros hacia la izquierda, quizás solo sienta una brisa.
El truco consiste en colocar los calefactores en el lugar adecuado, según dónde estén las mesas. Si lo hace bien, tendrá un lugar donde la gente realmente querrá sentarse, sin importar el clima.