
¡Dejen de permitir que el frío arruine sus ganancias en su área de comedor al aire libre!
Es un ciclo frustrante: han invertido una fortuna en crear un hermoso espacio para comer al aire libre, pero en cuanto baja la temperatura, las mesas se vacían. En realidad, están pagando por espacio que nadie utiliza.
La solución es más simple de lo que creen: calentadores infrarrojos. Pero no cualquiera sirve; necesitan aquellos con clasificación IPX5.
Aquí está por qué eso es importante:
Llueve. Sus calentadores deben poder soportarla.
Los equipos para exteriores sufren mucho bajo la influencia de la escarcha, la humedad y las tormentas. La mayoría de los dispositivos electrónicos simplemente dejan de funcionar.
La clasificación IPX5 significa que el dispositivo puede resistir el impacto del agua desde cualquier ángulo y seguir funcionando. No hay necesidad de protegerlos con un toldo o dejarlos expuestos al clima, evitando así cortocircuitos o que los elementos calefactores se oxiden después de un invierno difícil.
Calor que realmente se siente como luz solar
Elegimos los calentadores de onda corta porque funcionan de manera similar al sol. No les importa si el aire está muy frío; envían calor directamente a la piel y la ropa de los clientes. Ellos lo sienten en cuanto se sientan.
Y desde el punto de vista comercial, eso es genial. La gente no quiere pasar veinte minutos temblando mientras espera a que el lugar se “calefaccione”. Se sientan, piden comida y comen. Así, las mesas siguen ocupadas todo el tiempo.
Algunos detalles importantes durante la instalación
No basta con conectarlos a una toma eléctrica normal. Estos dispositivos consumen mucha energía. Si no se les proporciona un circuito dedicado con los interruptores adecuados, podrían fallar justo en medio del horario pico de viernes por la noche. Eso no es bueno.
También hay que considerar la altura en la que se instalan. La mayoría de las personas cometen este error.
Lo ideal es instalarlos a una altura de unos 2.1 a 2.5 metros. Si se instalan demasiado bajos, los clientes tendrán la cabeza quemada y los pies congelados. Si se instalan demasiado altos, el calor desaparece antes même de llegar a las mesas.
Si lo hace bien, su área de comedor dejará de ser algo “estacional” y pasará a ser parte integral de su restaurante, 365 días al año. Dejará de preocuparse por el clima y podrá concentrarse en atender a los clientes.